La provincia de Málaga da un paso decisivo hacia la sostenibilidad hídrica con el inicio de las obras de una nueva red de aguas regeneradas destinada al riego de zonas verdes en el oeste de la capital y en el municipio de Torremolinos. Este proyecto estratégico, fruto de la colaboración entre la Diputación de Málaga, el Ayuntamiento de Málaga y el Ayuntamiento de Torremolinos, supone una inversión conjunta en la que cada administración aporta 746.000 euros.
Con esta actuación, Málaga avanza en un modelo de gestión del agua más eficiente, resiliente y alineado con los retos climáticos actuales, especialmente en un territorio marcado por ciclos recurrentes de sequía.
Un proyecto clave para ahorrar casi dos hectómetros cúbicos de agua potable al año
El plan contempla la ampliación del tratamiento terciario de la EDAR del Guadalhorce y la construcción de 10,3 kilómetros de tuberías, de los cuales 9,1 se ejecutarán en esta primera fase. Gracias a esta infraestructura, se logrará un ahorro de agua potable cercano a los dos hectómetros cúbicos anuales, preservando recursos esenciales como los acuíferos del Bajo Guadalhorce y la Sierra de Mijas.
El agua regenerada permitirá regar:
- Los nuevos parques de Málaga, como Benítez y Arraijanal
- El campo de golf del Parador de Málaga Golf
- Nuevas zonas urbanas como Rojas–Santa Tecla
- Instalaciones deportivas como la Academia del Málaga CF
- Zonas verdes de Torremolinos
Además, se construirá una conducción independiente de 2.278 metros para suministrar agua ultrafiltrada al Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, destinada a usos específicos que requieren una calidad superior.

Colaboración institucional para afrontar el reto del agua
Durante el acto de colocación de la primera piedra, el presidente de la Diputación, Francisco Salado, destacó que este proyecto representa “lo que los ciudadanos esperan de las administraciones públicas: colaboración y cooperación para abordar retos comunes como el agua”.
Aunque las recientes borrascas han mejorado las reservas hídricas, Salado recordó que la provincia sufre un déficit hídrico estructural, por lo que es imprescindible seguir invirtiendo en infraestructuras que garanticen el abastecimiento y reduzcan la presión sobre los acuíferos.
En los últimos cuatro años, la Diputación ha destinado 12,5 millones de euros a mejorar la depuración y el uso de aguas regeneradas. Solo en 2026 movilizará 27,9 millones para reforzar el ciclo integral del agua.

Una infraestructura estratégica para el futuro de Málaga
La red de aguas regeneradas forma parte de un proyecto más amplio adjudicado por el Ayuntamiento de Málaga a la UTE PTOC–UC10, con un presupuesto de 6,5 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses.
La conducción principal, de 3.647 metros, discurrirá bajo la avenida de Velázquez y la carretera MA‑21, desde donde partirán cinco ramales secundarios hacia los principales puntos de consumo. En paralelo, se aprovecharán las obras para:
- Renovar la red de abastecimiento de agua potable
- Separar redes pluviales y residuales en la carretera de Guadalmar
- Mejorar el sistema de saneamiento del entorno de Villa Rosa y la estación de bombeo Pascal
Con esta actuación, se preservarán más de 1,3 millones de metros cúbicos de agua subterránea al año, reforzando la sostenibilidad hídrica de Málaga y Torremolinos.
Un paso firme hacia un modelo hídrico sostenible
La puesta en marcha de esta red de aguas regeneradas supone un avance decisivo hacia un modelo de gestión del agua más eficiente, circular y adaptado al cambio climático. Málaga se posiciona así como referente en el uso de recursos hídricos alternativos, garantizando el mantenimiento de zonas verdes y equipamientos estratégicos sin comprometer las reservas de agua potable.
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