El Estadio Ciudad de Málaga fue este domingo el escenario de un vibrante duelo de División de Honor B entre el Club Rugby Málaga y el Rugby Majadahonda, que se saldó con triunfo visitante por 10–25. El choque ofreció un nivel competitivo alto, con dos equipos muy serios en defensa y dispuestos a pelear cada balón hasta el final.
El Club Rugby Málaga comenzó fuerte, empujado por su afición y aprovechando bien las transiciones para llegar con peligro a la zona de 22 rival. Majadahonda respondió con paciencia, imponiendo su físico en las fases estáticas y aprovechando mejor sus opciones a palos y en la línea, lo que le permitió irse distanciando en el marcador en la segunda mitad.







































Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue el arbitraje, muy dialogante y firme en las decisiones, lo que favoreció un juego fluido y un clima de máximo respeto entre los contendientes. Jugadores y cuerpo técnico de ambos clubes valoraron positivamente la actuación arbitral, subrayando el tono deportivo que presidió el partido de principio a fin.

Al término del choque, el técnico local destacó el esfuerzo de los suyos a pesar de la derrota, poniendo el foco en “la actitud y el compromiso del grupo, que no bajó los brazos en ningún momento”. Desde el banquillo visitante se valoró “la capacidad del equipo para mantener la calma y cerrar el partido en los minutos decisivos”, clave para certificar el 10–25 definitivo. Estas sensaciones dejan a Málaga con margen de mejora y a Majadahonda con un impulso importante en sus aspiraciones dentro de la categoría
Sigue nuestras noticias



