Un grupo de activistas por la vivienda ha ocupado (o recuperado), ayer viernes dia 16 de enero de 2026, un edificio en el Centro Historico de Málaga, como acto de denuncia contra la Junta de Andalucía, a la que acusan de haber vendido el inmueble público, sito en calle Ollerías-15, antigua sede de Málaga Acoge, a un fondo de inversión.
La acción busca visibilizar una realidad cada vez más grave en la ciudad: la emergencia habitacional que sufren cientos de familias mientras parte del parque público de vivienda se destina a la especulación y al uso turístico.
El edificio ocupado ha sido adquirido por el fondo White Spain, que, según denuncian los colectivos convocantes, pretende convertirlo en apartamentos turísticos, una práctica que se ha multiplicado en los últimos años en Málaga y que ha contribuido al encarecimiento del alquiler y a la expulsión de vecinos y vecinas de sus barrios.
La ocupación está impulsada por los colectivos Un Techo por Derecho y el Sindicato de Inquilinos e Inquilinas de Málaga, organizaciones que desde hace años vienen alertando de las consecuencias sociales de la falta de políticas públicas eficaces en materia de vivienda. Ambas entidades denuncian que, mientras se venden edificios públicos a fondos privados, cada día se producen desahucios de familias con menores a cargo, muchas de ellas sin que exista una alternativa habitacional digna.

Según señalan los portavoces de la acción, el problema no es solo la venta puntual de un edificio, sino un modelo de gestión de la vivienda que prioriza el beneficio económico frente al derecho básico a un hogar. En Málaga, como en otras ciudades del Estado, el auge del turismo y la entrada masiva de fondos de inversión han reducido drásticamente la oferta de alquiler residencial, empujando a miles de personas a situaciones de precariedad extrema.
Los colectivos también han criticado en diversas oportunidades, el papel del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV), al que acusan de no ofrecer soluciones reales a las familias vulnerables que pierden su casa. Denuncian listas de espera interminables, falta de recursos y una respuesta institucional insuficiente ante situaciones de emergencia, especialmente cuando hay menores implicados. Para muchas de estas familias, explican, la única alternativa acaba siendo el hacinamiento, el endeudamiento o incluso la ocupación por necesidad.
Recuperar el edificio para uso social y ampliar el parque publico de vivienda
Las personas que participan en el encierro han manifestado públicamente que mantendrán la ocupación del edificio hasta que la Junta de Andalucía acceda a sentarse a dialogar. Exigen la paralización de la operación, la recuperación del edificio para uso social y un compromiso firme para ampliar el parque público de vivienda en la ciudad. Consideran que el diálogo es imprescindible para encontrar soluciones estructurales y no meros parches temporales.
La acción ha generado un amplio debate social y ha vuelto a poner sobre la mesa la contradicción entre el discurso institucional y la realidad cotidiana de muchas familias malagueñas. Mientras se habla de crecimiento económico y atracción de inversiones, cada vez más personas ven vulnerado su derecho a una vivienda digna, recogido tanto en la Constitución como en diferentes normativas internacionales.
Las personas primero
Desde Un Techo por Derecho y el Sindicato de Inquilinos e Inquilinas de Málaga insisten en que la ocupación no es un fin en sí mismo, sino una herramienta de protesta y visibilización ante una situación límite.
Reclaman políticas públicas valientes, que frenen la especulación, regulen el mercado del alquiler y garanticen que la vivienda pública cumpla su función social.
La ocupación de este edificio se convierte así en un símbolo de una lucha más amplia: la defensa del derecho a la vivienda frente a un modelo urbano que expulsa a sus habitantes y convierte las ciudades en espacios cada vez más inaccesibles para quienes las viven y las sostienen día a día.
Complicidad institucional con fondos sionistas presentes en Málaga
Un fondo llamado “White Investments”, según señalan diversas fuentes informativas y movimientos sociales, está vinculado a un grupo de capital de inversión israelí que opera bajo diferentes estructuras corporativas relacionadas con White Spain / White Malaga y fondos asociados, que se enriquecen con el genocidio en Gaza.
Según informes periodísticos y registros locales, este grupo ha adquirido más de 20 edificios en el centro histórico de Málaga con la intención de destinarlos principalmente a apartamentos turísticos o proyectos de alojamiento turístico y de lujo.
¿Hacen falta mas apartamentos turísticos en el Centro Histórico de Málaga?
A continuación enumeramos unos pocos posibles proyectos e inmuebles en la ciudad que aparecen vinculados a estas inversiones.
Además del edificio ocupado en Calle Ollerías, vendido por la Junta de Andalucía al fondo sionista para su conversión en apartamentos tuiristicos, hemos encontrado alguna informacion no exaustiva, gracias a fuentes de la Cadena Ser, El Salto y el Grupo Municipal Con Málaga. Aqui te lo mostramos para que seamos conscientes de los planes que tienen los que nos gobiernan para nuestra ciudad:
Casa del Niño Jesús en Pozos Dulces 25 — edificio con protección arquitectónica, adquirido para uso turístico.
Hospital de Santo Tomás — inmueble con protección integral que se destinaría a alojamiento turístico.
Calle Madre de Dios — proyecto de construcción de 27 apartamentos turísticos en un edificio con protección arquitectónica.
Microhostel en el barrio de La Trinidad — proyecto planeado en zona protegida.
Apartamentos turísticos en Calle Parras — unos 15 apartamentos previstos en zona protegida arqueológicamente.
Edificios y propiedades en Calle Peña, Calle Victoria y otros edificios del centro — incluidos en el conjunto de las 24 propiedades adquiridas para explotación turística.
Sigue nuestras noticias



