Cada año, cerca de 200.000 tumbas desaparecen de los cementerios europeos por abandono, olvido o falta de mantenimiento. Para evitar que la historia familiar y el patrimonio funerario se borren, la plataforma de genealogía Geneanet refuerza en el marco del Día de Todos los Santos su proyecto colaborativo “Salvemos nuestras tumbas”, que ya ha permitido conservar más de 7,5 millones de sepulturas en línea gracias al trabajo de 32.000 voluntarios en más de 100 países.
En Málaga, la iniciativa ha permitido documentar 11 espacios de memoria, entre ellos el histórico Cementerio de San Miguel y el Cementerio Inglés, además de diversas iglesias como Santiago Apóstol y la Catedral Basílica de la Encarnación, donde también se han fotografiado placas conmemorativas.

En el conjunto de Andalucía, la comunidad de voluntarios ha logrado registrar imágenes y datos de 168 cementerios y lugares de sepultura, contribuyendo a crear una cartografía digital de la memoria accesible para familias, investigadores y amantes de la historia local. Desde el inicio del proyecto, más de 500 voluntarios en España han participado en esta labor de conservación, subiendo fotografías a través de la aplicación gratuita Geneagraves, disponible para iOS y Android.
La iniciativa, en marcha desde hace más de una década, invita a los ciudadanos a fotografiar e indexar lápidas mediante la aplicación. Las imágenes se sincronizan con la base de datos de Geneanet, donde quedan registradas de forma accesible y gratuita, permitiendo a cualquier persona localizar la tumba de un familiar o contribuir a documentar cementerios históricos.
“Los cementerios son museos de historia y arte funerario. En Málaga, lugares como San Miguel o el Cementerio Inglés son parte fundamental del patrimonio cultural, y digitalizarlos es una forma de conservarlos para las futuras generaciones”, explica Christophe Becker, presidente de Geneanet.
El Día de Todos los Santos, profundamente arraigado en la cultura española, es una ocasión perfecta para recordar a los seres queridos, visitar los cementerios y reflexionar sobre el valor de la memoria. Desde Geneanet subrayan que, además de rendir homenaje, preservar digitalmente las tumbas y monumentos es una forma moderna y eficaz de transmitir la historia familiar a las próximas generaciones.
Con más de 5 millones de miembros registrados, 2 millones de árboles genealógicos creados y más de 9.000 millones de personas referenciadas, Geneanet es hoy la mayor base de datos genealógica colaborativa de Europa. Fundada en 1996, la plataforma combina la pasión por la historia familiar con la tecnología digital para ofrecer un acceso abierto al pasado de las familias y comunidades.



