La Plataforma Parque Forestal El Atabal–Laguna de Soliva ha reafirmado su compromiso con la defensa de este humedal urbano tras la celebración, el pasado 2 de febrero, de una visita guiada con motivo del Día Mundial de los Humedales, y anuncia nuevas actividades abiertas a la ciudadanía para seguir visibilizando su valor ecológico y social.

La jornada del Día de los Humedales reunió a vecinos, vecinas y estudiantes en la Laguna de Soliva, donde se puso de manifiesto que este espacio no es un solar vacío, sino un ecosistema vivo con funciones ambientales esenciales. Durante el recorrido se explicó cómo los humedales regulan el ciclo del agua, filtran contaminantes, almacenan carbono y actúan como refugio climático en entornos urbanos cada vez más densificados.
Próximas actividades: divulgación, acción y ciencia ciudadana
La Plataforma colaborando con otras entidades como la Sociedad Andaluza de Entomología, la Asociación de Vecinos de Soliva, Málaga por la Regeneración y Málaga Ciencia, continuará con dos nuevas convocatorias abiertas a toda la ciudadanía:
15 de febrero – 9:00h
Jornada sobre la importancia ecológica de la Laguna de Soliva y recogida de residuos. Una actividad que combina concienciación ambiental con acción directa para el cuidado del entorno.
16 de febrero – 17:00 a 19:30h
Paseo entomológico en la Laguna de Soliva.
Un recorrido para descubrir la biodiversidad de insectos que habita el humedal, indicadores clave de la salud del ecosistema.
Desde la Plataforma se anima a la participación activa: conocer es el primer paso para proteger.

Defender Soliva es defender la salud pública
La reivindicación no es solo ambiental. Es también una cuestión de salud. La evidencia científica demuestra que las zonas verdes urbanas:
- Reducen la temperatura en episodios de calor extremo.
- Mejoran la calidad del aire.
- Disminuyen el estrés y mejoran la salud mental.
- Fomentan la actividad física y la cohesión social.
En un contexto de emergencia climática y aumento de olas de calor, eliminar o reducir espacios naturales supone agravar los riesgos para la población.
La conocida regla 3-30-300, referencia internacional en planificación urbana saludable, establece que cada persona debería poder ver al menos tres árboles desde su vivienda, que cada barrio cuente con un 30% de cobertura arbórea y que exista un espacio verde de calidad a menos de 300 metros. Málaga aún está lejos de cumplir estos estándares en muchos de sus barrios. La Laguna de Soliva es una oportunidad real para avanzar hacia ese modelo de ciudad resiliente.
Un humedal urbano bajo presión
Pese a su valor ecológico, educativo y social, la Laguna de Soliva continúa amenazada por proyectos de urbanización que podrían comprometer su integridad. La Plataforma exige la creación del Parque Forestal El Atabal–Laguna de Soliva como garantía de protección permanente.
Perder este espacio sería perder biodiversidad, perder capacidad de adaptación climática y perder calidad de vida.
La ciudadanía ya ha demostrado que quiere una Málaga más verde.
Ahora es el momento de actuar.
La Laguna de Soliva no es un obstáculo para el desarrollo.
Es la garantía de un futuro más saludable.




