La Diputación de Málaga impulsa el mayor centro de investigación sobre cambio climático del sur de España
Ardales acogerá el nuevo Málaga Viva Lab, un espacio pionero con vivero de 260.000 ejemplares, aulas formativas, banco de semillas y zonas de ecoinnovación
Málaga, 23 de octubre de 2025 — La Diputación de Málaga ha iniciado la transformación del antiguo vivero de Ardales en el que será el mayor centro de investigación sobre cambio climático del sur de España: el Málaga Viva Lab. Este ambicioso proyecto, que ya ha recibido una inversión inicial de 1,3 millones de euros de los más de cuatro millones previstos, se convertirá en un referente nacional en la lucha contra el calentamiento global y la adaptación ecológica.
El presidente de la Diputación, Francisco Salado, visitó hoy las instalaciones junto al alcalde de Ardales, Juan Alberto Naranjo, y el delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, José Antonio Víquez, en vísperas del Día Internacional contra el Cambio Climático. Durante la visita, Salado destacó la importancia de este complejo de 25.000 metros cuadrados, cedido por la Junta de Andalucía, que llevaba años sin uso tras haber sido vivero del ICONA y de la Confederación Hidrográfica del Sur.
Un vivero para el futuro
Uno de los pilares del Málaga Viva Lab será su gran vivero provincial, que ocupará 8.000 metros cuadrados y tendrá capacidad para producir 2.500 árboles, 250.000 ejemplares forestales y 5.000 arbustos. Las especies seleccionadas estarán adaptadas a las nuevas condiciones climáticas, con el objetivo de reforzar parques y montes de la provincia.
Además, el centro contará con un banco de semillas de plantas autóctonas, esenciales para preservar la biodiversidad local y fomentar la resiliencia ecológica. Este banco será clave para futuras acciones de reforestación y conservación.

Investigación, educación y ecoinnovación
El Málaga Viva Lab no será solo un vivero, sino un espacio integral de formación, divulgación y experimentación. Se habilitarán aulas educativas, zonas de coworking y espacios para reuniones de entidades que trabajan en el ámbito climático. También se construirá un ecogranero, un edificio multifuncional y ecosostenible, destinado a conferencias, talleres y actividades grupales.
Una de las áreas más innovadoras será el agrolab, un espacio de huertos experimentales donde se estudiarán técnicas de cultivo adaptadas al cambio climático. Este laboratorio permitirá analizar qué especies vegetales resisten mejor el aumento de temperaturas y la desertificación, fenómenos que ya afectan gravemente a los montes malagueños.
El centro también incluirá un jardín de biodiversidad, con flora y fauna silvestre autóctona, diseñado como espacio educativo y de esparcimiento. Contará con charcas para anfibios, cajas nido para aves y hoteles de insectos, fomentando la educación ambiental desde la experiencia directa.
Un reloj climático como símbolo
En el corazón del Málaga Viva Lab se instalará un reloj climático, que marcará el tiempo restante para evitar que la temperatura global supere los 1,5 grados. Este elemento será un símbolo de urgencia y compromiso, y servirá como herramienta pedagógica para sensibilizar a la ciudadanía.
Estrategia Málaga Viva: compromiso con el planeta
Francisco Salado subrayó que este proyecto se enmarca dentro de la estrategia Málaga Viva, una iniciativa transversal que involucra a todas las áreas de la Diputación, a los municipios y a la ciudadanía. Esta estrategia incluye un Plan de Adaptación al Cambio Climático, que este año cuenta con un presupuesto de 39,9 millones de euros para ejecutar 38 actuaciones y 137 medidas concretas.
Entre las prioridades del plan destacan el ahorro y gestión eficiente del agua, el fomento de la biomasa, la reforestación, la movilidad sostenible y la formación ambiental.
Enviado por José Antonio Sierra
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