La Plataforma Cuidemos La Vega, de Cañete la Real, ha advertido del posible impacto ambiental tras el reciente temporal de viento que ha provocado la destrucción de decenas de miles de placas solares en los macroparques Celeno Solar y Deneb Solar, situados en el entorno de la cabecera de los embalses que abastecen de agua a buena parte de la provincia de Málaga.
Según señala el colectivo, el fuerte viento ha dispersado restos de paneles fotovoltaicos por distintas zonas del entorno. Sin embargo, la preocupación no se limita a los fragmentos visibles. La rotura de estas instalaciones puede implicar también la liberación de partículas y microcomponentes procedentes de las placas solares, que podrían mezclarse con el suelo.
La plataforma advierte de que, tras las intensas lluvias registradas este año, estos materiales podrían ser arrastrados por las escorrentías hacia cauces y embalses. Este escenario abre interrogantes sobre posibles efectos en la calidad del agua, especialmente teniendo en cuenta que los pantanos del Guadalteba y Guadalhorce abastecen a una parte importante de la población de la provincia, incluida la ciudad de Málaga.
Ante esta situación, la Plataforma Cuidemos La Vega considera necesario que las administraciones competentes informen con claridad sobre las actuaciones que se están llevando a cabo. “La ciudadanía tiene derecho a saber qué medidas de control, limpieza y seguimiento ambiental se están aplicando tras este episodio”, señalan desde el colectivo.
Asimismo, la plataforma plantea varias cuestiones que consideran urgentes: ¿quién se responsabiliza de los posibles daños ambientales derivados de este incidente?, ¿qué administraciones deben activar los protocolos de evaluación y limpieza?, ¿se están realizando análisis para garantizar la seguridad del agua destinada al consumo humano?
Desde la plataforma recuerdan que los proyectos de macroplantas solares siguen multiplicándose en la cabecera de los pantanos que abastecen de agua a Málaga, con miles de nuevas placas previstas o ya instaladas en el territorio.
Por ello, Cuidemos La Vega considera que este episodio debe servir para abrir un debate público sobre la ubicación de este tipo de infraestructuras y sobre la necesidad de priorizar la protección de los recursos hídricos de los que dependen miles de personas en la provincia.



