La ciudad autónoma de Ceuta vive una de las mayores crisis migratorias de su historia reciente. En apenas 24 horas, alrededor de 49.000 personas han logrado acceder a territorio español desde Marruecos, según confirmaron a Servimedia fuentes policiales. La llegada masiva, principalmente a través del mar y superando el dique junto al paso fronterizo de El Tarajal, ha generado una situación de enorme tensión y un escenario que las mismas fuentes describen como “indescriptible”.
Desde primera hora del jueves, la entrada de migrantes ha sido constante. Cientos de personas continúan accediendo a la ciudad, mientras las autoridades locales y estatales evitan ofrecer cifras oficiales en un día marcado por la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Refuerzo policial y despliegue del Ejército
Ante la magnitud del flujo migratorio, el Ejecutivo ordenó ayer por la tarde un refuerzo urgente de las unidades de la Guardia Civil y la Policía Nacional, además del despliegue del Ejército para garantizar la seguridad en una ciudad de apenas 80.000 habitantes. Miles de migrantes deambulan por las calles sin control, generando una presión inédita sobre los servicios públicos y las fuerzas de seguridad.
La travesía a nado desde la playa marroquí de Castillejos hasta Ceuta está dejando también un balance trágico: al menos 15 personas han fallecido, cuyos cuerpos fueron recuperados por la Guardia Civil y Salvamento Marítimo.
España y Marruecos refuerzan la coordinación
El Gobierno central mantiene que está trabajando de forma coordinada con Marruecos para frenar la situación. Interior aseguró que ambos países han acordado reforzar esfuerzos y revisar medidas para proceder “lo antes posible” a la **entrega de las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta”.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, confirmó que España aplicará los convenios migratorios vigentes con Marruecos para proceder a la devolución de los migrantes, “respetando el derecho internacional”. Sin embargo, advirtió que el proceso no será inmediato, recordando la reciente sentencia del Tribunal Supremo que impide las devoluciones en caliente de quienes acceden por mar. Cada caso deberá analizarse individualmente, especialmente para determinar si los migrantes son mayores o menores de edad.
Intentos de entrada también en Melilla
La presión migratoria se ha extendido a Melilla, donde durante la madrugada se registraron nuevos intentos de entrada. La frontera tuvo que ser cerrada y se reforzó la presencia policial. El presidente melillense, Juan José Imbroda, afirmó que unas 400 personas habrían logrado acceder, aunque la Delegación del Gobierno pidió cautela y señaló que esa cifra “no se ajusta a los datos disponibles” y que aún no existe una estimación fiable.
Una crisis con dimensión europea
La magnitud del episodio migratorio ha reabierto el debate sobre la gestión fronteriza y la responsabilidad compartida entre España, Marruecos y la Unión Europea. Las autoridades insisten en que la situación requiere coordinación internacional, respeto a los derechos humanos y una respuesta inmediata para garantizar la seguridad de la población ceutí y la atención humanitaria a quienes han arriesgado su vida en el mar.



