Tras casi tres semanas de huelga indefinida los trabajadores confían en el desbloqueo de la situación con la vuelta a la mesa de negociación de FCC-Aqualia a las 9h (Avda. Moliére, sede FCC) o posteriormente en la reunión a la que la Concejala de Medioambiente nos ha convocado a las 10,30h en las instalaciones de EMASA (Hospital Noble), ambas reuniones fruto del encierro del pasado lunes en esas instalaciones tras una decepcionante comisión de Medioambiente en el Ayto. De Málaga donde se debatió una moción al respecto planteada por el PSOE y apoyada por el resto de grupos de la oposición municipal.

La plantilla está más unida que nunca frente a la barbarie de un presupuesto de más de cuatro millones de euros para la UTE, en el que las condiciones sociolaborales y económicas de las personas trabajadoras no son prioritarias y han vuelto a ser despreciadas por EMASA (empresa municipal de agua de Málaga) y ello mientras la ciudadanía está siendo afectada por el tarifazo del Ayuntamiento, con paulatinos incrementos anuales del recibo del agua desde 2024 justificados por el gobierno municipal en gran parte por las supuestas mejoras en las redes de saneamiento de las que como se aprecia sigue siendo excluido el colectivo de personas que garantiza el mantenimiento y la optimización de las mismas para evitar inundaciones en la ciudad.

La plantilla no puede seguir siendo la olvidada en ese banquete entre EMASA y FCC-Aqualia y por eso han dicho basta a muchos años de opresión sin derechos y con salario mínimo, mientras se exponen a la toxicidad, peligrosidad y penosidad de un trabajo que pone en riesgo su integridad física y su salud. Por ello mientras se producen las reuniones de hoy se concentrarán a las puertas de ambos lugares, sin descartar volver al encierro en las instalaciones de EMASA si no se producen avances significativos en las mismas.
La solución es simple, hay que acordar un convenio colectivo que ponga fin a la horfandad de normas sociales y laborales que regulen el desarrollo del trabajo en esta actividad en Málaga, donde cuestiones tan básicas como un salario digno, el reconocimiento de la antigüedad, la consideración de actividad como tóxica, penosa y peligrosa o una regulación de la jornada laboral para evitar la libre disposición por la empresa y garantizar la conciliación de la vida laboral y familiar… deben quedar plasmadas blanco sobre negro y con ello eliminar la actual arbitrariedad y abuso empresarial.La situación laboral es insostenible mientras los incumplimientos consentidos por EMASA del pliego de condiciones son la norma y la UTE sigue haciendo caja millonaria, mientras se priva a la ciudadanía de un servicio básico para el buen funcionamiento de la ciudad con una huelga indefinida que la plantilla va a mantener dado que nada tiene que perder y se juega el reconocimiento y la dignidad profesional.
Esa dignidad de las personas trabajadoras en su lucha por unas condiciones de trabajo decentes y de puesta en valor de su actividad profesional no tiene parangón y es ya la huelga más larga protagonizada en la provincia de Málaga desde 2023.

El Ayuntamiento de Málaga debe tomar cartas en el asunto y poner a fin al clientelismo demostrado entre EMASA y la UTE, poniendo en el centro las condiciones sociolaborales y económicas de quienes velan porque el subsuelo de Málaga no se atranque y se eviten inundaciones.
Desde CGT volvemos a hacer un llamamiento a la cordura de la UTE y EMASA para que en el millonario presupuesto se tengan en cuenta a las personas que desde las alcantarillas de la ciudad garantizan que Málaga no se atore y la normalidad sea la tónica general, confiando en que en la vuelta a la mesa de negociación se ponga en valor la labor y profesionalidad que la plantilla de redes de saneamiento realiza por el bien de Málaga y un expreso reconocimiento a quienes son habitualmente invisibles a la sociedad.
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